Leches Alternativas

Es claro que la naturaleza creó la leche para suplir, durante la inmadurez intestinal del recién nacido, el suministro de aminoácidos, vitaminas, minerales, hormonas, grasas, anticuerpos, azúcares, entre otros, sin necesidad de metabolizarlos con el objeto de facilitar el desarrollo físico. Luego de alcanzar el desarrollo físico que hace crecer el consiguiente consumo de la leche, se ha encontrado asociación con crecimientos anormales como tumores.

Estudios estadísticos publicados indican que en las regiones de mayor consumo de leche es donde hay mayor prevalencia de muerte por cáncer.

Estudios publicados en el 2014 en la Universidad de Upsala (Suecia) demuestran que consumir leche no previene las fracturas óseas.

Otro estudio publicado en el 2015 en British Medical Journal concluye que consumir leche no minimiza el riesgo de fractura y aumenta la tasa de mortalidad.

La tendencia universal es el aumento del consumo de leches vegetales o alternativas, las cuales son de fácil digestión y de mayor valor nutricional.

Las opciones son múltiples y van de acuerdo a los gustos y necesidades, por ejemplo: leche de almendras, arroz, ajonjolí. girasol, avellanas, quinua, marañón, alpiste, coco, semillas de calabaza, entre otras.

Resalto la leche de quinua por su alto valor biológico, puesto que contiene todos los aminoácidos esenciales en concentración 20% mas alta que cualquier otro cereal, vitaminas, minerales o fibra; el contenido de grasas es bajo y más del 50% de la misma contiene ácido linoleico; es de los pocos cereales que no contiene gluten.

 

Dr. Juan Carlos Rojas Castillo
Médico General
juancarlosrojascastillo@hotmail.com