Enfermedades Hepáticas Comunes

Las enfermedades hepáticas autoinmunes se producen por un mal funcionamiento del sistema inmunitario que provoca la destrucción de las células del hígado por nuestro propio organismo. Como una clasificación importante de este tipo de enfermedades tenemos:

  • Hepatitis autoinmune (HAI) tipos 1, 2 y 3
  • Cirrosis biliar primaria (CBP)
  • Colangiopatía inmune: Es un síndrome de solapamiento entre la HAI y CBP.

Síntomas caraterísticos

  • Fatigabilidad
  • Náuseas
  • Dolor abdominal y dolores articulares
  • Cuando la enfermedad está más avanzada, pueden presentar los síntomas propios de la cirrosis biliar (hepatitis alcohólica):
    • Ictericia: coloración amarillenta en piel
    • Coluria: coloración oscura de orina
    • Aumento de tamaño del hígado

Causas

La hepatitis es la inflamación que se produce en el hígado, dada por patologías como: infecciones por virus, acumulación de grasa, ciertos medicamentos, exceso de hierro o cobre, entre otros. Dentro de las enfermedades hepáticas autoinmunes las causas son más variables siendo que se desconoce su origen, pero puede darse por una hepatitis mal curada de tipo alimentaria (hepatitis A), cirrosis biliar primaria, hepatitis de los tipos B, C y algunos agentes ambientales tóxicos. Características clínicas Se observa sobre todo en mujeres jóvenes, pero también se debe tomar en cuenta pacientes de ambos sexos y niños con la sintomatología de una hepatitis aguda y cirrosis.

Diagnóstico

Se basa en datos clínicos y analíticos así como en la biopsia hepática. Se toma en cuenta la examinación del médico y dos parámetros importantes:

  • Determinación de las alteraciones dentro del perfil hepático el cual está constituido por las principales enzimas y compuestos hepáticos (bilirrubinas, transaminasas, fosfatasa alcalina).
  • Diagnóstico a partir de la existencia de autoanticuerpos mediante antígenos determinados. Este es un inmunoensayo enzimático indirecto basado en membranas de medición de 6 tipos de antígenos (AMA-M2, Sp100, LKM1, gp210, LC1, SLA) determinando la inmunoglobulina G específica para cada uno de ellos, este método es el más rápido y eficaz.
  • Diagnóstico por biopsia hepática es importante para el pronóstico de la enfermedad.

Tratamiento

Se hace con medicamentos que disminuyen la activación de las células inmunológicas. Los más usados son los corticoides que se les denomina inmunosupresores y la duración de éste va determinado según la patología y diagnóstico de cada paciente que aproximadamente es mayor a dos años. El tratamiento médico ha mostrado ser eficaz para los síntomas de la enfermedad.

 


Fuente: misionsalud.com