DOLORES ARTICULARES

El dolor articular se define como una sensación desagradable en las articulaciones (muñecas, codos, rodillas, tobillos, dedos) que regularmente va acompañada de inflamación, casi siempre como resultado de un desgaste o daño a los tejidos y estructuras que forman las coyunturas, también producido por la falta de colágeno.

Es más frecuente en personas de edad avanzada por lo que se asocia al envejecimiento, también se presenta en los deportistas y personas que realizan es- fuerzo físico constante, en estos casos suele presentarse degeneración del cartílago articular y debido a que no puede absorber el impacto ni proteger a los huesos, la coyuntura tiende a doler, inflamarse y volverse rígida.

¿Cómo funcionan las articulaciones?

Las articulaciones son las estructuras que permiten el movimiento del cuerpo, podemos decir que sirven como palancas debido a que poseen puntos de apoyo para mover la masa muscular, esto es lo que permite el desplazamiento. Para hacer cosas que en apariencia son tan sencillas como levantar una pierna, o doblar un brazo, se requiere de músculos, tendones, tejidos.

En toda esta estructura de sostenimiento de nuestro cuerpo, el Procolágeno juega un papel muy importante, ya que fortalece los tejidos de las articulaciones y evita el desgaste producido por la fricción de una con otra, durante el movimiento.

Los cartílagos de nuestras articulaciones están hechos de Procolágeno. Cuando no hay suficiente Procolágeno, el organismo no puede producir suficiente cartílago articular, lo que contribuye a la aparición de dolor en las articulaciones y en la espalda.

El Procolágeno es un regenerador de los cartílagos articulares y de la piel, que nuestro cuerpo produce en cantidades suficientes hasta los 20 años de edad.

Es importante saber que, aunque el colágeno y el Procolágeno parecen ser lo mismo, en realidad no lo son ya que uno depende del otro; eso significa que sin Procolágeno nuestro cuerpo no puede producir colágeno.

El Procolágeno ayuda en la regeneración de tejido articular, disminuye el dolor y la inflamación. En estados postquirúrgicos, el Procolágeno es de gran beneficio ya que favorece la pronta cicatrización. Pero no se necesita estar enfermo para tomar Procolágeno, también es importante prevenir dolores musculares producidos por malas posiciones, o por un drástico esfuerzo físico.

Beneficios del Procolágeno en la Piel:

En la capa más profunda de la dermis, existen unas fibras cuya función es estirar la piel; al disminuir el colágeno, estas fibras se debilitan, causando una piel flácida y arrugada.

El Procolágeno revitaliza la piel, disminuyendo arrugas, bolsas debajo de los ojos, papada, estrías, celulitis y resequedad cutánea.

Tomar Procolágeno como factor antienvejecimiento, ayuda a rejuvenecer de adentro hacia afuera.